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Gastos y comisiones de los préstamos personales



Los prestamos personales tienen un funcionamiento similar al de los prestamos hipotecarios que ya hemos visto. Los gastos y comisiones que suelen afectar a los prestamos personales son los siguientes:

Comisión de apertura

Se paga en el momento de formalizar la operación y es un tanto por ciento sobre la cantidad prestada. Recordamos que esta comisión se incluye cuando vamos a calcular la TAE (ver TAE)

Comisión de estudio

Se paga al inicio en concepto de análisis y estudio del préstamo. Suele tener un mínimo y ser un porcentaje. Como en el caso de las hipotecas, a veces ya va incluida en la comisión de apertura.

Comisión por amortización o cancelación anticipada

Sólo se aplica si se produce esa amortización o cancelación anticipada. Se expresa en un porcentaje sobre el importe amortizado anticipadamente.

Gastos de Corretaje

Este gasto se origina por la intervención del Corredor de Comercio, que interviene la póliza para dar fe del contrato.

Préstamos sin aval



Muchas veces es necesario financiar la adquisición de bienes o necesidades como pueden ser el coche, la moto, los gastos del dentista, un viaje especial, etc.. o afrontar gastos inesperados en situaciones imprevistas. Para eso utilizamos préstamos de pequeña cuantía en los que el banco o los intermediarios piden al solicitante del préstamo ciertos requisitos para su concesión: tener nómina, empleo fijo, etc. y además personas que se comprometan como avalistas; a esto se le denomina avales personales y los puede presentar la misma persona que solicita el préstamo. Estos préstamos personales tienen unos tipos de interés que oscilan en torno al 9% actualmente, dependiendo siempre de las características del préstamo y del aval presentado.

Pero a veces nos encontramos en determinadas circunstancias en las que no nos es posible presentar avales. Por eso algunas entidades ofrecen los préstamos sin aval. Los préstamos sin aval suelen ser préstamos de pequeñas cuantías, de 600 a 6.000 euros, aunque pueden llegar a los 60.000. Este tipo de financiación sin aval es ofrecida por todo tipo de entidades financieras, desde la banca tradicional hasta las empresas que se anuncian diariamente en la prensa y en la TV así como otras pequeñas empresas intermediaras localizadas por toda España. Lo único que tenemos que presentar es el D.N.I y la última nómina.

Estos préstamos, al concederse sin aval, tienen un tipo de interés muy elevado, que puede llegar al 25% TAE. Es así por los altos riesgos que supone para la entidad, que soporta tasas muy elevadas de morosidad e impago. A pesar de estos altos tipos de interés los préstamos sin aval continúan resultando atractivos, porque para muchas personas son la única posibilidad de obtener el crédito que necesitan y porque, además, ofrecen una tramitación muy rápida; en 24 o 48 horas ya se puede obtener una respuesta por parte de la entidad y si se ha concedido el préstamo se procederá a ingresar la cantidad en cuenta. Los clientes de los préstamos sin aval suelen ser personas de 30 y 55 años, con ingresos mensuales de entre los 700 y los 1.500 euros.

Debido a las condiciones especiales de este tipo de préstamos conviene examinar detenidamente los contratos que firmamos para evitar sorpresas o situaciones complicadas de impago en un futuro.

Tipos de préstamos



Aunque generalmente diferenciamos solamente entre prestamos personales y prestamos hipotecarios, frecuentemente también se distinguen los siguientes tipos de prestamos:

Préstamos al consumo
Estos tipos de préstamos se suelen utilizar para financiar bienes de consumo de carácter duradero como por ejemplo: un coche, una moto, muebles, electrodomésticos, etc y de una cuantía no muy alta.

Préstamos personales
Esta clase de préstamos se utiliza generalmente para financiar necesidades específicas en un momento determinado y de un importe pequeño. Es muy parecido al préstamo al consumo aunque en este caso se usan para costearse viajes, una boda, etc .. es decir, bienes intangibles o perecederos.

Préstamos de estudios
Estos tipos de prestamos son mucho más utilizados en países como Estados Unidos, el Reino Unido y otros estados Europeos. En España están siendo cada vez más utilizados, entre otros factores, debido a que las entidades financieras mejoran y amplían sus ofertas año tras año. Se trata de préstamos dirigidos a estudiantes para financiar matriculas universitarias, estudios de postgrado o estancias de estudio en el extranjero. Los costes suelen un poco más baratos que los prestamos personales.

Préstamos hipotecarios
El préstamo hipotecario se caracteriza porque, aparte de la garantía personal, se ofrece como garantía de pago una ‘garantía real’ que consiste en la hipoteca de un bien inmueble. En caso de no devolver el préstamo la entidad financiera pasaría a ser la propietaria de la vivienda.

Reunificación de préstamos



La reunificación de préstamos es una herramienta que nos permite acumular todas nuestras deudas en un pago único y obtener una ventaja clara: la rebaja de la cuota mensual que pagamos por todo. Los bancos tradicionales llevan años ofreciéndola, pero es ahora cuando vemos mucha publicidad sobre empresas intermediarias de reunificación de préstamos.

Se trata de una ampliación de hipoteca, o la apertura de una nueva, en la que podemos acumular (reunificar) la hipoteca, las mensualidades atrasadas, la deuda de la tarjeta de crédito, el préstamo del coche, etc. Con los nuevos fondos, se devuelven anticipadamente los préstamos pequeños y, al reunificarlo todo en una sola cuota, se podrá negociar un menor interés y pagar una cuota mensual más baja.

Desventajas

Pero no es oro todo lo que reluce. En realidad, no debemos tener sólo en cuenta el interés que pagaremos (este será menor) sino también el plazo al que estamos negociando la deuda. Si renegociamos la deuda de la tarjeta de crédito (deuda de varios meses de duración), la deuda del préstamo del coche (deuda de 3 años de duración), aumentando nuestro préstamo hipotecario habremos ganado en el interés, cambiando un 15% o un 8% por el Euribor más un pequeño diferencial, pero la deuda se habrá convertido en una deuda de 30, 35 o 40 años y con garantía hipotecaria: si no se paga se pierde la casa a favor del banco.

Además las operaciones de refinanciación o reunificación de préstamos basadas en ampliar un préstamo hipotecario tienen una serie de gastos que no hay que olvidar: las modificaciones de la escritura de hipoteca supone gastos de registro, notaría e impuestos. La entidad bancaria nos cobrará también comisiones por la tramitación y por la apertura del préstamo. Si hemos acudido a una empresa intermediaria hay que sumar su comisión o tarifa. Por ello, la Autoridad Monetaria, el Banco de España recomienda informarse bien del plazo de la nueva deuda y de las comisiones y gastos que acarreará.

Fiscalmente, el nuevo préstamo o la ampliación del que ya teníamos, aunque sea un préstamo hipotecario, no será deducible como inversión en vivienda en la Renta puesto que en realidad el dinero de este nuevo préstamo no se ha destinado a la adquisición o construcción de la vivienda habitual sino a otros fines.

Empresas de reunificación de préstamos
Estas empresas no son entidades bancarias. A cambio de llevarse una comisión que encarece la operación, negocian en nuestro nombre con distintas entidades financieras y proponen la ampliación o apertura de una hipoteca por mayor capital y plazo.

Opciones
Ordenadas de mejor a peor o de más barato a más caro:

Ampliar el plazo de préstamo hipotecario actual
Ampliar el capital y el plazo de la hipoteca actual y cancelar las otras deudas
Cambiar de banco mediante subrogación, con nuevas condiciones de capital y plazo, y cancelar los otros créditos
Cancelar todos los préstamos, incluido el hipotecario y abrir uno nuevo por mayor capital y plazo
Acudir a una empresa intermediaria de reunificación de préstamos (esto es lo que sale más caro)
Consejos
Antes de acudir a un intermediario financiero conviene intentar una de estas opciones:

Solicitar préstamos a familiares
Anticipos de empresa
Préstamos personales
Ampliaciones de hipoteca (las opciones que hemos visto antes)